
El compromiso de los dominicos con los Objetivos del Milenio
Ponencia a la V Asamblea General de las Hermanas Dominicas Internacionales
Roma, 1-05-2007
Duncan MacLaren
Secretario General, Cáritas Internacional Laico profeso Fraternidad Laica de Glasgow
Introducción
Es para mi un verdadero privilegio estar con vosotras hoy, para hablar de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), que algunos de nosotros vemos como la mayor posibilidad de combatir la deshumanizante pobreza global de nuestros días. Quiero subrayar la palabra “hablar”. Herbert McCabe, un dominico inglés, decía que la vocación dominicana habla de Dios y esta conversación nuestra no debería ser diferente. Lo que en realidad quiero decirles es que trabajar por los ODM es obra de Dios. Espero, también, que mi exposición sea totalmente dominicana.
En esta charla, quisiera decirles que son los ODM y porqué son importantes. Diré dos palabras acerca del camino recorrido, visto que estamos a la mitad del plazo concedido: el 2015. Quisiera también poner el acento sobre la importancia para nosotros que vivimos como dominicos de trabajar estos objetivos. Este es un modo específico de ser cristianos en nuestro mundo, porque trabajar por las personas que pueden beneficiarse de los ODM es un elemento constitutivo de nuestro carisma y de nuestra espiritualidad dominicana y mostrar que no podremos nunca alcanzar la plenitud de nuestro predicación sin afrontar temáticas como las de los ODM. Quisiera, pues, sugeriros también los caminos por los que podéis discutir entre vosotras para contribuir a la campaña sobre ODM
Los ODM: objetivos mínimos pero políticamente alcanzables
Al final del siglo XX, las Naciones Unidas han mantenido una serie de cumbres sobre cuestiones como la pobreza y la degradación medioambiental. En setiembre del 2.000, 189 Jefes de Estado y de Gobierno, durante la Asamblea General de NU en New York, se han comprometido de modo solemne a respetar una serie de indicaciones que mejorarían nuestro mundo haciéndolo más saludable, justo para aquellos millones de personas que viven en pobreza extrema. El Secretario General, Kofii Annan, ha definido el conjunto de estas cumbres como “la agenda humanitaria del siglo XXI”. Así nacen los objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Ellos recogen las aspiraciones de esta agenda humanitaria en una serie de objetivos que los gobiernos deberían alcanzar hasta el 2015 en sus países.
Como cristianos, nuestro objetivo es el de liberar el mundo del hambre y de la pobreza que deshumaniza a las personas, creadas a imagen de Dios. Estos objetivos no hacen esto, por ello algunos de nosotros los vemos como objetivos mínimos de desarrollo, pero son la única oferta
1 “las personas no deberían preocuparse demasiado de aquello que hacen sino de aquello que son. Si son buenos, así como sus caminos, entonces sus acciones resplandecerán” Meister Eckhart, The Talks of Instruction n. 4 ( de Meister Eckhart: Selected Writings, ed. By Oliver Davies, Penguin Boocks 1994)
sobre la mesa que puede combatir la pobreza de un modo significativo. Son políticamente factibles, sostenibles y ya han recibido la aprobación de todas las naciones del mudo. Estos objetivos no son un compromiso casual. Han sido firmados en el 2.000 por todos los líderes mundiales. Por esto son importantes.
Los cambios en el sistema mundial pueden realmente reducir la pobreza. Por ejemplo después de la cancelación de la deuda externa Mozambique ha podido garantizar la vacunación de los niños, Tanzania ha abolido el pago de las escuelas primarias con un incremento del 66 % de las inscripciones y Uganda ha podido garantizar el agua potable a cerca de 2,2 millones de personas. He aquí un ejemplo que demuestra que los ODM son políticamente factibles.
1. Eliminar la pobreza extrema y el hambre
En el mundo de la conexión a Internet a alta velocidad y de los viajes alrededor del planeta, un billón de personas vive con menos de un 1 $ al día, y 2,7 billones viven con menos de 2 $ al día, 800 millones de personas van a dormir con hambre y 28.000 niños mueren cada día por causas ligadas a la pobreza.
Este objetivo tiene dos metas: reducir a la mitad el porcentaje de personas que viven con menos de un dólar al día y de las personas que sufren el hambre.
2. Alcanzar la instrucción primaria universal
El objetivo de la educación primaria universal está en la agenda internacional desde el 1948, cuando la Declaración Universal de los Derechos Humanos afirma que la educación elemental debía ser gratuita y obligatoria para todos los niños del mundo, después de casi 60 años, 103 millones de niños no frecuentan la escuela primaria, de ellos más de la mitad son niñas, y son menos del 20% los que frecuentan la escuela secundaria. 133 millones de adolescentes no saben leer ni escribir.La meta es asegurar que, en todas partes, los niños y las niñas estén en condiciones de terminar un ciclo completo de instrucción primaria.
3. Promover la igualdad de géneros y el empobrecimiento de las mujeres
Hoy se habla frecuentemente de “feminización de la pobreza”, porque la pobreza tiene rostro de mujer. El 70% de los 1,3 billones de personas que viven en pobreza son mujeres. Representan el 75% de los analfabetos del mundo. Además trabajan 2/3 de las horas laborales mundiales, producen la mitad de alimentos del mundo pero ganan solamente el 10% de las entradas mundiales. En el tráfico de seres humanos, la mayoría son mujeres; es el tercer puesto entre las actividades criminales mundiales y producen una riqueza de 9 billones de dólares al año. Las mujeres ocupan solo el 14% de los puestos de dirección en las empresas y soportan el 70% del trabajo no remunerado dedicado al cuidado de la familia, trabajo estimado en 11 billones de dólares del Producto interno bruto, fenómeno que ha sido definido “pobreza contextual”. Y así podríamos continuar.
La meta es eliminar la desigualdad de géneros en la educación primaria y secundaria.
La promoción de las mujeres en el desarrollo no es una cuestión “políticamente correcta” pero se trata de un derecho humano que frecuentemente no existe. Hay otro aspecto que tiene que ver con el sustento de toda la familia. Recuerdo que, hace años, en el desierto del Sudan, mientras asistía al programa para la distribución de alimentos. Habíamos puesto los bidones de aceite y alimentos en la tierra, y luego le pedimos a las mujeres que se sentaran sobre ellos y mostrarnos la tarjeta de alimentación - sentarse sobre el bidón quiere decir ser propietario-. Un hombre se me acercó y con la ayuda de un interprete me dijo: “¿Porqué esta dando el alimento a las mujeres? Son unas cabronas”. Dando el alimento a las mujeres asegurábamos que toda la familia sería alimentada y sobre todo los niños. La cuestión cultural será afrontada de otro modo cuando las mujeres tengan el acceso a la educación, pero esto es ya otro objetivo.
En la promoción de las mujeres debemos tener mucho cuidado para que no sea otro modo de colocar más trabajo sobre sus espaldas. Debemos tener en cuenta que el desarrollo a través de la perspectiva de género, tiene también que considerar el rol y las obligaciones, los trabajos domésticos y el cuidado de los otros, debe ser un trabajo compartido entre hombres y mujeres. La perspectiva de género no implica quitar a uno para dar a otro o rebajarse para ensalzar al otro. Se trata, mejor, de crear una relación entre hombres y mujeres que ofrezca pleno reconocimiento a la igualdad y a la dignidad humana.
4. Disminuir la mortalidad infantil
Cada día mueren 29.000 menores de cinco años por enfermedades que se pueden prevenir, esto es 21 niños cada minuto.
La meta es reducir a dos tercios la tasa de mortalidad infantil de menores de cinco años de edad.
5. Mejorar la salud materna
En Europa, mueren de parto una de cada 2.000 mujeres, en América del Norte una cada
3.500. En el mundo de la pobreza más de medio millón de mujeres mueren cada año por problemas de embarazo y parto.
La meta: reducir a tres cuartas el porcentaje de mortalidad materna
6. Combatir el VIH/SIDA, la malaria y otras enfermedades
El VHI/SIDA y otras pandemias, como la malaria y la TBC, no son solamente problemas de salud, son cuestiones ligadas al desarrollo. Hoy 42 millones de personas en el mundo tienen VHI/SIDA. Cada día el virus mata 6.000 personas e infecta 5.200. Cada 30 segundos un niño africano muere de malaria, más de un millón al año.
Recuerdo cuando visité los barrios de chabolas de Korogocho en Nairobi. Un grupo parroquial se ocupaba de un proyecto para visitar enfermos de VIH, malaria y lepra. En el caso de las personas infectadas de lepra, compraban gatos, de modo que pudieran cazar los ratones que roían las partes donde los enfermos no tenían sensibilidad.
EL VIH/SIDA no es solo un problema sanitario, también de desarrollo, la muerte de muchos jóvenes todavía económicamente activos en varias partes del mundo ha tenido un efecto desbastador en muchas familias (con ancianos que se ocupan de sus nietos), en muchas sociedades (con un incremento de los gastos sanitarios y de medicinas, por una parte, y el declinar económico por la falta de producción por la otra) y en nuestro mundo. Este continúa siendo uno de los grandes desafíos que nuestra humanidad debe afrontar en el Siglo XXI.
Las metas son parar e invertir la tendencia de la difusión del VIH/SIDA y parar e invertir la tendencia de la difusión de la malaria y de otras enfermedades como la tuberculosis.
7. Asegurar la sostenibilidad ambiental
Más de un billón de personas no tiene acceso al agua potable y más de 2,6 billones a servicios sanitarios básicos. Además cada día es más claro que los cambios climáticos y otros problemas ambientales están creando un efecto devastador sobre los más pobres que los hace más vulnerables en las calamidades.
Dado el número de desastres causados por los cambios climáticos, este tema que fue en un principio preocupación de organizaciones como Amigos de la Tierra o Greenpaece, ha entrado a formar parte de la agenda del desarrollo. Nosotros en Cáritas, afrontamos el tema desde la perspectiva de como los cambios pueden golpear a las comunidades humanas y de un modo particular a los pobres. Podemos decir que nuestra atención se orienta más a las personas que a los osos polares. Si no se hace algo para reducir la emisiones de gas que favorecen el efecto invernadero, la temperatura global aumentará hasta 5 grados en el próximo siglo. Hay comunidades de las islas del Pacífico que desaparecerán bajo las olas a causa de los cambios climáticos. Australia ya ha declarado estar lista para que esto no afecte a las personas. En todos nuestros países nos hemos dado cuenta este año como las estaciones se han sucedido de un modo absurdo.
Las metas son: integrar los principios de desarrollo sostenible en las políticas y en los programas de los países. Detener la perdida de recursos ambientales, disminuir el número de personas que no tienen acceso al agua potable; alcanzar hasta el 2020 una significativa mejora de las condiciones de vida de al menos 100 millones de habitantes de las chabolas.
8. Desarrollar una asociación global para el desarrollo
Los primeros siete objetivos se focalizan en los cambios que deben ser impulsados en los países en vías de desarrollo, pero esto no podrá alcanzarse sin el objetivo 8: La creación de una asociación global para el desarrollo. Para que los países pobres puedan alcanzar los primeros siete objetivos, los países ricos deben respetar sus compromisos antes del 2015 con mayores ayudas, como la cancelación de las deudas y tratados comerciales más equitativo.
En el 1970, 22 de los países más ricos se han comprometido a destinar el 0,7% de su producto interno bruto a ayudas. En el 2004 solo 5 paises habían cumplido su promesa. En cuanto a la deuda, por cada dólar que se da como ayuda a los países en vías de desarrollo, se recuperan 13 por el pago de la deuda. En el comercio, los 49 países más pobres del mundo tienen una población equivalente al 10% de la mundial, pero contribuyen solo con el 0,4% de los intercambios comerciales, porque los países ricos gastan 100 billones de dólares al año en proteger sus mercancías con aranceles, cuotas y subsidios, el doble de lo que destinan como ayuda al desarrollo.
La diferencia entre otros proyectos grandiosos globales pensados para acabar con la pobreza y los ODM es que estos últimos además de hablar invierten dinero.
Hay siete metas para este objetivo:
• Desarrollar al máximo un sistema comercial y financiero fundado en reglas que se puedan prever y no sea discriminatorio, debe incluir el compromiso a favor de una buena gestión, del desarrollo y de la reducción de la pobreza tanto a nivel nacional como internacional.
• Orientarse a las necesidades especiales de los países menos desarrollados. Esto incluye la admisión sin impuestos y acuerdos de cantidad para las exportaciones de estos países, potenciando programas de reducción de las deudas para los países pobres fuertemente endeudados, cancelación de las deudas bilaterales oficiales, y una asistencia oficial más generosa al desarrollo para los países comprometidos con la reducción de la pobreza.
• Dirigirse a las necesidades especiales de los Estados sin acceso al mar y de los pequeños estados insulares en vías de desarrollo.
• Ocuparse de manera global del problema de la deuda de los países en vías de desarrollo a través de medidas nacionales e internacionales para hacer la misma deuda sostenible a largo plazo.
• En cooperación con los países en vías de desarrollo, crear empleos respetables y productivo para los jóvenes.
• En cooperación con las empresas farmacéuticas, hacer que las medicinas esenciales y disponibles sean económicamente accesibles en los países en vías de desarrollo.
• En cooperación con el sector privado, hacer disponibles los beneficios de las nuevas tecnologías, especialmente las de la información y la comunicación.
Donde hemos llegado
Los ODM han sido como un acuerdo de confianza entre el mundo rico y el pobre, pero hoy los objetivos están ya fuera del alcance de la mano. Los actúales progresos en África Subsahariana sugieren que la educación primaria para todos será alcanzada, no para el año 2015, sino para el 2130, 115 años después. La pobreza no será controlada para el año 2015, sino para el 2150, 135 años más tarde. La mortalidad infantil será eliminada no para el 2015 sino para el 2165, esto es 150 años después.
Por una parte mucha gente en el mundo esta empeñada en la campaña por los ODM movidos por una preocupación por la pobreza global. Por ejemplo, durante el maratón de Roma 50.000 personas han dejado un mensaje de voz para su gobierno en el contestador que la organización había habilitado para ese fin. Por otra parte, muchos países ricos se están tomando las cosas muy cómodamente a la hora de hacer honor a los compromisos por el objetivo 8 y al dar recursos para los otros siete objetivos. Dado que estamos en Italia, veamos donde se encuentra este país cuando estamos a la mitad del tiempo para la implementación de los objetivos. No muy bien, diría yo. En cuento a ayudas Italia es una de los peores países del OCSR (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico). Gasta el 0,29% del Producto Interno Bruto (PIB) en ayudas mientras los otros 15 países donadores dan en media el 0,51%, de cualquier modo demasiado lejos del 0,7% al que todos se han comprometido. Italia si se ha prodigado mucho en la cancelación de la deuda, pero después ha hecho pasar esta intervención como “ayuda”. El Centro para el Desarrollo Global ha redactado un “Índice de Compromiso para el Desarrollo” e Italia está casi al final, en el 19 lugar de 21. Las políticas del gobierno parecen todavía caminar contra los auspicios de la población italiana, que tiene una conciencia sobre los ODM entre las más altas de Europa, excepto Suecia.
El gobierno del Reino Unido, empujado por el Ministro de Economía, Gordon Browm, ha encontrado un modo de hinchar 100 billones de dólares al año en la caja de los ODM a través de la Estructura para las Finanzas Internacionales (IFF). Esta iniciativa está en la tradición del Plan Marshall del 1948, cuando las naciones ofrecían recursos económicos a una institución internacional que los usaba para tomar préstamos en el mercado del capital internacional. Este plan ha salvado a Europa devastada por la guerra. Podemos salvar y mejorar millones de vidas si persuadimos a nuestros gobiernos para que realicen iniciativas como la Estructura para las Finanzas Internacionales para sostener los ODM.
Ahora estamos en un punto donde sería necesario la inversión de millones de dólares. De algunas partes del mundo nos llegan noticias esperanzosas. En los Estados Unidos, uno de los candidatos a la presidencia, John Edwards, ha presentado un plan en cuatro puntos para acabar con la pobreza global, haciendo mención específica al objetivo 2 sobre la educación primaria. En la Cámara de Representantes el 1 de marzo ha sido presentado un Acto por la Pobreza Global para intentar de alcanzar el objetivo de reducir la pobreza. Existen numerosas iniciativas en diferentes países y muchas ideas que vosotras podéis retomar.
Acciones de “Advocacy”2 por la Justicia: un modo de comprometerse
Trabajar por los ODM implica comprometerse en acciones de Advocacy cosa que generalmente asusta a las personas y las lleva a desentenderse, cuando al contrario se necesitaría activarlas. Advocacy es un palabra grande que expresa un concepto sencillo: planificar un trabajo con miras a realizar un cambio en un contexto determinado. Esta planificación implica: análisis político (con investigación de campo basado en pruebas y una estrategia), campañas de sensibilización (para aumentar la conciencia y movilizar a las personas) y acciones de presión, “Lobbyng” (un esfuerzo sistemático para que el análisis y la investigación hecha sea tomada en cuenta por aquellos que toman las decisiones, con el objetivo de influenciarlos). Por cuanto concierne a los ODM hay montañas de información y de ideas sobre como utilizar los datos,
2 El término advocacy -traducido aquí como promoción y defensa- proviene del verbo inglés to advocate: defender, amparar, apoyar, abogar y argumentar a favor de una demanda, fundamentar los argumentos. La promoción y la defensa consisten, fundamentalmente, en dar forma a nuestros puntos de vista y en plantearlos de modo que puedan ser comprendidos
- Para algunos advocacy se refiere directamente a incidencia política y la define por un atributo operativo: es una “estrategia utilizada en el mundo por organizaciones no gubernamentales (ONGs), activistas, e incluso los mismos gestores de políticas para influir en las políticas. La incidencia incluye no sólo la creación o reforma de políticas, sino también intenta asegurar la implementación efectiva o el cumplimiento de ellas. La incidencia política es un medio para un fin, es decir, una estrategia más para abordar los problemas que queremos resolver”.
por ello podéis ahorrar la búsqueda y el analisis. Pero movilizar las fuerzas dominicanas exige siempre una estrategia.
Hay 12 reglas de oro para diseñar una estrategia:
1. Conocer bien el tema: entender los ODM y qué es lo que pueden hacer por la gente
2. Canalizar tus habilidades: Contactar a especialistas si es necesario, realiza y poner al día una base de datos de contactos y organizar las argumentaciones para los diferentes públicos (audiencias)
3. Identificar los mayores “portadores de interés”: individualizar entre ellos quien es hostil, o a favor, o constructor de relaciones, y de que es responsable cada uno.
4. Desarrollar una estrategia coherente: redactar los propios objetivos para alcanzar los ODM y argumentar con claridad nuestra posición, evitando vaguedades o estratagemas “para hacer agradable lo que decimos” (No somos llamados a ser simpáticos, sino justos)
5. Asegurarse recursos adecuados: podéis arriesgar a perder optimas oportunidades por falta de recursos económicos o humanos.
6. Cooperación: difícilmente se tiene éxito si lo llevamos adelante solos, para la realización de estas políticas es necesario ponerse en red con otros, pero antes debemos asegurarnos que llevamos adelante el mismo proyecto y que todos tenemos credibilidad.
7. Garantizarse un acceso directo a los gobernantes (del propio Gobierno, pasando por personas de grado inferior si es necesario): los títulos pueden ayudar, así podeis contactar con obispos, priores, maestros o políticos jubilados, que tengan todavía contactos y tiempo para ayudaros.
8. Relaciones: construid relaciones personales no solo a través del e-mail. Construid confianza a través de vuestra posición y de vuestra acción
9. Temporización: Aprovechad el momento justo para la iniciativa política. Consultad en el calendario de las Naciones Unidas los días dedicados a temas especiales (Como el 1 de diciembre, día mundial del SIDA) y programad un comunicado de prensa sobre las razones por las que el Objetivo sobre VIH/Sida debería ser alcanzado.
10.Usad el poder de los Media: Contactad periodistas que simpatizan con vuestra causa y tenedlos informados de vuestras iniciativas, sea periodismo laico o religioso. Aprended a redactar un comunicado de prensa breve y claro y tened actualizadas a las personas que os sostienen con la cobertura mas media de vuestras iniciativas, es un modo de tener alto el espíritu.
11.Adoptar una aproximación profesional: usad hechos y estadísticas más allá de la ética para sostener vuestras argumentos. La Iglesia generalmente tiene mucha credibilidad en los ambientes políticos sobre el tema de la pobreza, porque trabaja sobre el terreno con los pobres. Privilegiad canales comunicativos que iluminen los efectos positivos de los ODM sobre comunidades pobres, a través de historias reales. A los políticos no les deis largos documentos, sino pocos puntos y concretos.
12.Permanecer Dominicas: algunos políticos o algunos ambientes dentro de la iglesia os dirán que estáis haciendo política, que os estáis inmiscuyendo con el mundo del Cesar y no en el de Dios, que estáis yendo en contra de las enseñanzas de Jesús. Que todos sepan que estos solamente son tecnicismos teológicos. Decidles que la justicia es parte de nuestra predicación y continuad caminando. En el siglo XIII la implicación de los hermanos en los asuntos de la paz era, según la visión de Tomás de Aquino, conformar nuestras vidas, individual y comunitariamente, a la voluntad de Dios.
En fin, no hagáis que la palabra “advocacy” os asuste y paralice
La Iglesia en los ODM
¿Porqué debemos comprometernos como Iglesia? Pongamos los ODM en el contexto de una idea básica de aquello que es la Iglesia y en su conjunto, un conjunto con dos dimensiones principales. Una es la comunidad de los bautizados, y otra la institución que existe para servir a al comunidad en la que los bautizados son insertos. Como decía Kart Rahner, perdonad si cito a un jesuita: “El amor por Dios alcanza su identidad en la plenitud del amor al prójimo”. Trabajar por los ODM es el modo moderno de expresar este amor por el prójimo.
Haciendo una panorámica verdaderamente muy general de la Doctrina social del la Iglesia sobre desarrollo, respecto a las décadas de los años 60 en adelante, podemos evidenciar un notable transformación del pensamiento. Antes del Concilio, se trataba de una cuestión de beneficencia, de iglesia a iglesia y el desarrollo era hecho solamente a través de las misiones. Para el Papa Juan XXIII y los Padre del Concilio, el desarrollo era un modo de sacar a los pobres de la pobreza, por medio de donaciones que los ricos hacían de sus excedentes, era visto más en términos de ayuda que en términos de desarrollo sostenible. En los años 60 y 70, el Papa Pablo VI, de un modo particular en la Encíclica Populorum Progressio, de la que estamos celebrando su 40 aniversario, ha puesto de manifiesto la situación de aquello que se llamó el Tercer Mundo, en la que manifestaba que el Norte rico debía compartir su tecnología con los países pobres para poder favorecer el desarrollo. Ponía el acento, sobre todo, en el plano económico. Con el magisterio de Juan Pablo II llegamos al concepto de “desarrollo humano integral”, que comprende aspectos económicos, ecológicos, sociales, culturales y espirituales. Todos estamos subdesarrollados, afirma el Papa, y cada uno es responsable del propio desarrollo. El pobre debe ser el agente de su desarrollo, desarrollo que debe comprender todos estos elementos que emergen de la evolución de la persona humana, a diferencia del concepto de “homo economicus” que parece el único modo de ser humano hoy.
Las /os Dominicos y los ODM; el Maestro Eckhart.
¿Porqué tenemos que ocuparnos de esto como Dominicos/as?. Durante el encuentro de las Comisiones Internacionales, el año pasado en Fanjeaux, hemos adoptado los ODM como parte del carisma de la predicación de la Orden para los próximos años. También la Comisión Internacional de la Predicación, reunida en los primeros meses de este año, ha mencionado los ODM como prioridad de justicia de nuestra predicación. ¿Por qué? Creo que vale la pena citar directamente la carta escrita por los miembros de la Comisión: “Afirmamos que nuestro mundo esta con hambre de la Palabra que dice “si” a la vida y a toda la creación; que proclama la verdad en lugar de la mentira; que da importancia al ser humano; que antepone la dignidad a la avaricia; que proclama la esperanza, sobre todo a los pobres y a los excluidos, en definitiva, que predique a Jesucristo. Nuestra predicación es participación de la misión del Espíritu Santo de Dios que amplia los horizontes de nuestra preocupación a toda la humanidad, a la bondad de la creación y al diálogo que aquellos que pertenecen a otras culturas y credos. Jesús no ha predicado sólo a través de las palabras, también a través de su estilo liberador de vida. Nuestras vidas deben reflejar el Evangelio que predicamos. Nuestra predicación debe tener prioridad en la Orden y en la Iglesia en general. Es nuestra responsabilidad específica, no solo testimoniar el Evangelio, también proclamarlo explícitamente. Tenemos necesidad de redescubrir el celo por la Palabra que libera y da sentido a la creación de Dios.
Para nosotros, miembros de la Familia Dominicana, perseguir la justicia y la paz no puede ser un compromiso cualquiera, sino un quehacer que nace de la oración, del estudio y de la contemplación. No nace de un manifiesto político, ni de nuestro yo, sino del abandonarse al Espíritu de Dios para que él nos conduzca al cumplimiento de su obra. El Maestro Eckhart decía: “Las personas no deberían preocuparse tanto de lo que hacen, cuanto de lo que son. Si son buenos, así como sus caminos, entonces sus acciones resplandecerán”.
Trabajar por los ODM no es una cuestión “políticamente correcta” ni es una moda de puro activismo en una Orden que trabaja por la transformación del mundo a través de la Verdad, ni lo hacemos porque somos buenas personas. Debe surgir del profundo de nuestro ser, solo después nos damos cuenta que aquello que hemos podido hacer por los ODM no viene de nosotros, sino que apenas hemos permitido que el amor de Dios se manifestase a través de nosotros.
La oración y el estudio se convierten, así, en ingredientes esenciales para actuar con sabiduría a favor de los ODM. Es hacer la voluntad de Dios que Albert Nolan define como “el bien común”. Escribe: “para comprender que entendía Jesús por “voluntad de Dios”, tendríamos que traducirla como bien común. El bien común es todo aquello que es bueno para toda la familia humana y para toda la comunidad de los seres vivientes y para todo el universo en su desplegarse inmenso … He iniciado a comprender mi bien, como igual al bien común, cuando no me dejo guiar tanto por mi yo, y me experimento en todos los otros. Solo entonces seré capaz de vivir y trabajar por el bien común o, en otras palabras, hacere la voluntad de Dios”3
Síntesis
En esta intervención he hablado de lo que está detrás de los ODM, de cómo representan la esperanza más importante que tenemos para sacar a millones de personas de la pobreza deshumanizante, lo que se está haciendo para promoverlos y he sugerido lo que vosotras, como hermanas dominicas podéis hacer. He intentado además mostraros que trabajar por la implementación de los ODM no es una cuestión política sino nuestro actuar según la voluntad de Dios. ¿Qué podemos hacer ahora? Yo solo puedo estimularos a escuchar las palabras de la gran santa y mística dominica, Santa Catalina de Siena, que nos habla a través de los siglos y nos anima hoy: “levantaos y empezad a trabajar, no hay causas, por extraordinarias y difíciles que parezcan, que no podamos llevar adelante, si nos dedicamos a ellas con amor”.
Gracias por escucharme, ahora la palabra es vuestra.
Duncan MacLaren, Roma, Marzo 2007
Fuentes Dominicanas
Justice, Peace and Dominicans 1216-2001, ed. di John Orme Mills OP, Dominican Publications 2001.
Objetivos de Desarrollo del Milenio: Sitios importantes