Bienaventurados nosotros que hemos
abierto nuestra Ruta sin reservas,
porque hemos recibido en pago la amistad.
Bienaventurados los que viven
el espíritu de Jesús,
porque ellos alcanzarán un mundo mejor.
Bienaventuradas las personas
que nos ayudaron,
porque ellas guiaron nuestra marcha.
Bienaventurados los que cuidan
de la naturaleza
porque de ello depende nuestro futuro.
Bienaventurados los que
abren las puertas con paz
porque en nuestras habitaciones
el sol entrará todo el día.
Bienaventurados los que,
con su mirada limpia,
penetran hasta el fondo de su corazón,
porque ellos sentirán amor en su vida.
Bienaventurados
los que comparten su tiempo,
porque encontrarán la eternidad.
Bienaventurados
los que comparten su oración,
porque juntos escucharán a Dios.
Bienaventurados
los que aprovechan la soledad
para pensar en la amistad.
Bienaventurados los jóvenes,
porque de ellos es el futuro.