Fraternidades Laicales
Los laicos de las Fraternidades Laicales Dominicanas de la Orden de Predicadores, son una de las presencias más antigüas de laicos que existen en la Iglesia.
Desde 1285, en que poco después de la fundación de la Orden, el Maestro fray Munio de Zamora promulgó la primera Regla, los miembros de estas fraternidades participamos en la misión evangelizadora de la Iglesia a través de la Orden de Predicadores, ya que desde el momento en que hacemos profesión al Maestro, nos comprometemos a vivir según el espíritu de Santo Domingo (según la Regla y el Directorio) y nos vinculamos a la Orden quedando bajo su jurisdicción.
Una verdadera innovación en la Edad Media que incorporaba a los laicos dominicos a la Orden que tenía la misión de predicar, a pesar de que predicar era "solo" tarea de religiosos y clérigos.
Las fraternidades laicales no son "solo" grupos cristianos de fe, grupos de caridad, cofradías, o más especificamente grupos de oración o de estudio. Aunque todo ello se de en ellas, nuestras fraternidades quieren ser comunidades de predicación, escuelas de amor y modelo de seguimiento de Jesús desde el carisma dominicano.
Actualmente somos aproximadamente unos 100.000 laicos repartidos por todo el mundo. Nos reunimos !como iba a faltarnos la experiencia de comunidad! para dedicar un tiempo a la oración en común, al estudio de la Palabra de Dios, de nuestra historia y de la espiritualidad de la Orden. Todo ello para estar más atentos y escuchar las voces de los que no tienen voz y el latido de la vida que nos toca vivir a la luz del evangelio.
Predicamos desde nuestra condición de laicos estando presentes en Caritas, catequesis, coros, colaboración en revistas y hojas parroquiales, foros de reflexión teológica, proyectos misioneros, ONGs, voluntariados en residencias de disminuidos y personas sin hogar, a través de internet, del arte y con el arte.... Un gran reto que nos requiere estar preparados para, desde nuestro carisma dominicano y en Familia, afrontar la responsabilidad de nuestra misión como predicadores de esperanza, capaces de plasmarla en opciones concretas y adaptadas a nuestro tiempo.
Las fraternidades laicales son, en definitiva, una opción para laicos comprometidos y entusiasmados con la misión de predicar el evangelio en la vida y con su vida.
Fraternidades laicales
http://www.dominicos.org/laicosop/
Movimiento Juvenil Dominicano
El Movimiento Juvenil Dominicano es el lugar desde el que los jovenes que un día decidimos ser dominicos particípamos del carisma y la misión de la Orden de Predicadores.
Nuestra historia en España se remonta a 1994, cuando la Familia Dominicana empezó a desarrollar y promover el proyecto de crear un movimiento que aglutinara a los jóvenes que vivían su fe en el entorno dominicano y que estaban colaborando de diversas formas en su misión. Este proyecto no surgió solo en España, de forma paralela aparecieron grupos de jóvenes con características comunes en el resto de los paises de Europa, Asia, Africa y América.
En el Capítulo General de Bolonia de 1998, se reconoció definitivamente al MJD como un movimiento de jóvenes dominicos integrantes de la Familia Dominicana.
Aunque la mayoría de los jóvenes que hemos llegado al MJD lo hemos hecho a partir de nuestro contacto inicial con colegios de dominicas y dominicos, catequesis de parrquias, carreras universitarias o residencias con presencia de la Orden, pertenecer al MJD es una opción madura y responsable para jóvenes deseosos y convencidos de dar un paso comprometido y con talante dominicano, hacia la consecución de que el Reino de Dios predicado por Jesús sea una realidad.
Respondiendo a este deseo de hacer llegar el mensaje de Jesús, cada uno de nosotros trata de utilizar todos los medios y oportunidades para predicar la Palabra. La hospitalidad, la misericordia, la amistad, la búsqueda de la verdad a través del estudio y la oración, el diálogo, el servicio a los demás y nuestra vivencia en común de los valores evangélicos, definen a nuestros grupos y son nuestro modo de predicar. Confiamos en la ayuda del Espíritu y nuestra fe común nos impulsa a crear un mundo de justicia, hecho realidad desde la fe, la esperanza y el amor.
El hecho de que el MJD esté formado por jóvenes hace que su medio ambiente sea precisamente el juvenil. Es un movimiento de jóvenes para jóvenes. Desde esta realidad se plasma el compromiso de sus integrantes en tareas pastorales, de promoción de justicia y paz o incluso en el ámbito de nuestros centros de estudios.
Insertos en la Familia Dominicana y partícipes de una misión común vivimos la experiencia real de familia en una Orden con casi ocho siglos de existencia participando y colaborando de forma activa en las realizaciones concretas de su misión local y universal, y formando una comunidad de vida y oración.
MJD
http://mjd.dominicos.org